La introducción de las Nuevas Tecnologías en el aula es una realidad que viene dándose en los centros educativos desde tras décadas.
De hecho, quizá el término "Nuevas Tecnologías" no sea ya el más apropiado. De hecho, esta nomenclatura apareció por última vez en la Ley Orgánica de Calidad de la Educación, LOCE (2002)
Las siguientes leyes educativas (Ley Orgánica de Educación LOE (2006); Ley de Mejora de la Calidad Educativa LOMCE (2013) y Ley de Modificación de la Ley Orgánica de Educación, LOMLOE (2020)) adoptaron el término "Tecnologías de la Información y de la Comunicación" para referirse al conjunto de herramientas, recursos y posibilidades que la tecnología ofrece al entorno educativo.
En mi opinión, quizá sea necesario reformular el término e ir más allá, hablando de "Tecnologías Digitales", pues en las aulas están ya presentes herramientas que no son intrínsecamente comunicativas, sino que están relacionadas con el desarrollo de los que se acuñó como Competencias STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) o STEAM, si queremos darle un enfoque de Artes.
Clarificados los conceptos, procederé a analizar el uso de las Tecnologías Digitales en el aula.
Son muchos los autores que han descritos cuáles son las ventajas e inconvenientes de la presencia de dichas herramientas en el aula.
Palomar (2009) cita, entre otras, las siguientes ventajas:
- Interés, motivación.
- Interacción, continua actividad intelectual.
- Desarrollo de la iniciativa.
- Aprendizaje a partir de los errores.
- Mayores posibilidades de comunicación profesor-alumno...
- Distracciones.
- El alumnado a veces se dedica a jugar en vez de a trabajar.
- Dispersión, pérdidas de tiempo.
- Aprendizajes incompletos o superficiales.
- Visión parcial de la realidad...
- En primer lugar, deben plantearse objetivos claros y precisos acerca de lo que pretendemos conseguir y la secuencia de contenidos que nos permitirán alcanzar dichas metas de aprendizaje.
- A continuación, es imprescindible efectuar una cuidadosa planificación de la metodología didáctica que se va a emplear. Es aquí donde debemos reflexionar sobre los materiales que vamos a emplear. Por lo tanto, si decidimos utilizar las Tecnologías Digitales, estas deben aportar un valor añadido a la experiencia de aprendizaje, no deben convertirse en un recurso más. Dicho de otra manera, no se trata de utilizar estas herramientas y recursos sin más, sino que debemos exprimir todo el potencial que encierran y la conexión que el alumnado al que atendemos tiene con ellas.
- Debe efectuarse una cuidadosa selección de recursos digitales a utilizar. Para ello, podemos tomar como referencia la norma UNE 71362 (UNE, 2020):
![]() |
| Figura 1: Criterios de Calidad, INTEF |
- Finalmente, es imprescindible la evaluación del recurso, esto es, analizar hasta que punto ha cumplido con las expectativas y depositadas y la constatación de esa mejora o valor añadido al proceso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario